Nuevos descubrimientos sobre el Estrés: Lo que la ciencia está revelando
- MVM Training
- 3 jun 2025
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Durante años hemos entendido el estrés como una respuesta natural del cuerpo ante amenazas. Pero las investigaciones más recientes van más allá: hoy sabemos que el estrés puede alterar el cuerpo y la mente de formas mucho más complejas y profundas de lo que se pensaba, e incluso, algunos científicos están replanteando su rol evolutivo y funcional.
1. El estrés puede alterar tu ADN (epigenética)
Uno de los descubrimientos más impactantes es que el estrés crónico puede modificar la expresión de nuestros genes a través de procesos epigenéticos. Según un estudio publicado por la Universidad de Yale, el estrés puede afectar regiones del ADN que regulan la función cerebral, lo que explicaría su vínculo con la ansiedad, la depresión y el deterioro cognitivo.
2. No todo el estrés es negativo: nace el concepto de “eustrés”
Los nuevos modelos psicológicos distinguen entre “distrés” (el estrés negativo que desgasta) y “eustrés” (el estrés positivo que motiva). Investigadores de la American Psychological Association (APA) sugieren que cierto nivel de estrés, manejado adecuadamente, puede mejorar la productividad, la memoria y la toma de decisiones.
3. El estrés influye en el microbioma intestinal
Recientes estudios han demostrado que el estrés altera la flora intestinal, afectando la conexión intestino-cerebro. Esto influye en el estado de ánimo, el sueño y el sistema inmunológico. Un artículo publicado en Harvard Health detalla cómo esta relación puede explicar la aparición de enfermedades mentales o inflamatorias bajo condiciones de estrés prolongado.
4. El estrés tiene memoria: el cerebro lo recuerda
La neurociencia ha demostrado que el hipocampo, región del cerebro encargada de la memoria, guarda "huellas de estrés", lo que hace que ciertas personas reaccionen con más intensidad frente a situaciones similares en el futuro. Según Nature Neuroscience, esta memoria del estrés puede activarse incluso años después, contribuyendo al desarrollo de trastornos de ansiedad postraumática (TEPT).
5. Las mujeres y los hombres procesan el estrés de manera diferente
Investigaciones recientes revelan diferencias en cómo los cerebros de hombres y mujeres responden al estrés. Según un estudio de la Universidad de California, Irvine, las mujeres tienden a activar más intensamente la amígdala, lo que puede explicar una mayor sensibilidad emocional al estrés y una mayor prevalencia de ansiedad en contextos sociales.
Conclusión
El estrés no es simplemente "estar muy ocupado o preocupado". Es un fenómeno biológico complejo que afecta nuestro cuerpo desde el ADN hasta el intestino, y cuya comprensión está evolucionando rápidamente. Comprender estos nuevos descubrimientos permite desarrollar estrategias más efectivas, personalizadas y científicamente respaldadas para cuidarnos mejor.
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